DESCRIPCIÓN


El fruto de nuestro trabajo depende en gran medida de la naturaleza y está marcada por lo que viene de arriba.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Y la HELADA al final LLEGÓ...


Si amigos... este año nos ha tocado...
Durante el pasado ciclo vegetativo (Junio de 2012) el granizo causó daños en las viñas de Ramón Bilbao. Fueron 30 de las casi 70 Ha en propiedad las "apedreadas" por el siempre caprichoso meteoro.



Estas mismas viñas, que venían de los avatares del pedrisco en la pasada campaña vitícola, son las que el pasado 21 de Abril de 2013 (aun no hace ni un mes), cuando tras una jornada moderadamente primaveral de cierto calor, el día, con un cielo totalmente soleado y sin una nube, dio paso a una noche oscura, estrellada y totalmente "rasa". Con estas condiciones, el calor de la tierra se irradia hacia las capas superiores de la atmósfera enfriándose la zona mas próxima al suelo, a la altura de las cepas de vid. Es aquí donde sobreviene la HELADA que destruye sin compasión las yemas recién brotadas y los verdes tejidos vegetales llenos de savia y de la nueva vida tornándolos en el color negro que solo presagia la muerte de los mismos.



El refranero, que atesora sabiduría y experiencia de generaciones, ya nos avisa: "Marcos, Marquete, vendimiador sin corquete" y es que por San Marcos (25 de Abril) y con las cepas habitualmente recién brotadas, una helada es siempre peligrosamente dañina, hasta tal punto de no vendimiar si la misma ha sido intensa.


Ahora solo nos queda esperar, que la planta se recupere lo mejor posible y que los nuevos brotes, ya en plena nascencia, si bien nunca nos devolverán la cosecha ya perdida, sí, al menos, una futura poda razonablemente buena para próxima campañas y nuevas uvas...
Pero eso sera otra historia y desde luego os la contaremos...
CARPE DIEM....y siempre SALUD !!!

jueves, 2 de mayo de 2013

El vino, un alimento

Hola amigos,

Esta vez os quiero hablar de lo que está pasando en nuestros campos. Y cuando digo "nuestros" me refiero a todas esas parcelas que vemos desde el coche cuando transitamos por  parajes singulares que se nos presentan a los lados de las  carreteras.Os habéis parado a pensar  alguna vez que esos cultivos, de manera directa o indirecta, terminarán en nuestras mesas. Que son y serán nuestro alimento y el de nuestros hijos. Os habéis  preguntado alguna vez cual es su pureza, quién los cultiva, que prácticas usa...

Esto viene a propósito de una pregunta que me hicieron, en una de esas catas que ofrecemos en toda nuestra geografía, “¿no te parece que los enólogos estáis rizando el rizo con tantas nuevas técnicas y prácticas que, a saber si son verdad, para terminar diciendo, como siempre, que vuestro vino es el mejor?”

Cierto es que todo el mundo intenta diferenciarse del resto haciendo esto, o lo otro o lo de mas allá, pero cuando te debes al vino por el vino, siempre intentas hacer las cosas lo mejor que puedes. En nuestro caso usando homeopatía, siguiendo prácticas biodinámicas,  y algunas cosas más, sin más propósito que el de hacer bien las cosas, y además usando la conciencia, que no es poco.

Sé que hay gente que cuando cuento lo que hacemos, y cómo lo hacemos, en un aparte te pregunta, “Sí pero … eso sólo lo dices, pero  luego quién va ha hacer eso?” De verdad, cuando se está comprometido, esos comentarios duelen un poco.

Primero nos debemos a la tierra, al viñedo y al vino. Después a la persona que elige una botella nuestra entre tantas y tantas marcas de vinos que  existen. Y es a esa gente a la que nos debemos, recordandoles que el vino está considerado un alimento y como tal hay que tratarlo. Nos esforzamos por que el vino esté  bueno, sea agradable, pero sobre todo algo más: que sea saludable, beneficioso para  nuestro organismo.

El compromiso también cuenta, hasta el punto de ser un ingrediente más. En el momento en que lo usas ya no puedes dejar de usarlo, pues se notaría al instante.
Este compromiso lo llevamos  tanto al campo como a la bodega, donde interaccionamos a diario con los viñedos, la naturaleza y el vino, haciendo de esta actividad una forma de vida saludable para nosotros y para todo aquel que descorche uno de nuestros vinos.

Disfrutad con nuestros vinos, pues para ello se crean, y recordad que siempre que se abre una botella de vino es un gran momento


Salud y hasta la próxima

Sergio

domingo, 21 de abril de 2013

ELEGIR BIEN A LOS VECINOS

Según un artículo publicado por la revista inglesa Decanter en la edición de Mayo 2013, un estudio de los prestigiosos laboratorios Excell ha encontrado restos de pesticidas y otros químicos en el 90% de los vinos franceses analizados. Muchos de estos vinos procecían de viñedos certificados como ecológicos, y aunque los resultados estaban dentro de los límites legales, uno no puede dejar de hacerse la pregunta de ¿son los vinos ecológicos realmente ecológicos? Y es que según apunta Adam Lechmere (Twitter ), autor del artículo y editor de Decanter (quien por cierto visitó Ramón Bilbao a finales del 2011) muchas parcelas de viñedos orgánicos son contaminados por sus vecinos no-orgánicos.  


Tiene sentido, porque el viento puede fácilmente trasladar restos de algún producto aplicado en la parcela de al lado, o bien el agua de la lluvia puede arrastrar partículas de un sitio a otro, y tener como efecto este contagio químico. Por eso para hacer un vino realmente ecológico y fuera de toda duda razonable no basta con seguir las prácticas naturales hasta sus últimas consecuencias, sino que además he de rodearme de vecinos que hagan lo mismo que yo, o si no de poco servirá. Lo ideal sería que lo ecológico fuera una práctica tan habitual, que todos los viticultores la siguieran por sus tremendos beneficios y no sólo por hacer un vino diferente. Allí donde se dan las condiciones naturales para prescindir de los productos de síntesis para sacar adelante un viñedo sin dificultades no sería mayor problema, es cuestión de concienciación realmente. 


Mas allá de la pregunta de si el vino ecológico es moda o no, nosotros estamos a favor de reducir la presencia de productos químicos en el vino. En prácticamente todos nuestros viñedos hemos desterrado el uso de herbicidas. Y sólamente cuando con remedios naturales no logramos parar alguna enfermedad fúngica es cuando acudimos a la aplicación de fungicidas en pequeñas dosis. No tenemos la suerte de gozar en todos nuestros viñedos de las condiciones que se dan en Cruz de Alba (Ribera del Duero) dónde hace años que no han visto ninguna partícula química merodeando por las viñas.
No nos obsesiona lo ecológico porque no tratamos de hacer vinos ecológicos, sino que queremos hacer buen vino procedente de uvas sanas sin restos de productos químicos. No les pasa desapercibido a nuestros vecinos no-ecológicos los buenos efectos para la planta que conlleva prescindir de agentes químicos, y por eso nos preguntan a menudo por nuestros métodos, y ya son varios los que se han sumado a estas prácticas. Por eso no hay que elegir a los vecinos sino, como en nuestro caso, tratar de convencerles.

Hasta otra amigos

Paula Zúñiga

domingo, 4 de noviembre de 2012

UNA “ASPIRINA” EN UNA PISCINA ….



Hola otra vez majos, lo primero y  desde aquí quiero daros las gracias a todos y cada uno de vosotros que seguís el blog y en ocasiones, cada vez más numerosas, nos expresáis vuestras inquietudes, compartís momentos, o ampliáis los comentarios que nosotros vamos mostrando.

Hace unos días en una de las numerosas catas y presentaciones, que a nivel nacional vamos desarrollando, se me planteó un comentario al explicar el tratamiento que aplicamos en el viñedo, y al hablar de homeopatía una persona me dijo, “ .. sí, sí eso de la homeopatía, me han contado, que es como si diluimos una aspirina en una piscina y nos tomamos un vaso de esa agua…

            Curioso comentario…, y a esa persona le falta tanta razón como le sobra, me explico: Si atendemos puramente a la dilución, una aspirina en una piscina, puede incluso ser demasiado, para determinadas diluciones, pero no sólo es eso. Al preparar los medicamentos homeopáticos en el campo no sólo se hace una dilución, mayor o menor, sino que se dota al medicamento de una estructura y estabilidad determinada, así, al ser aplicado surte los efectos esperados, a modo de información que introducimos en la planta.
            Sé que muchos de vosotros sois excépticos al respecto, pero en el caso de la viña y resto de plantas, al igual que en animales, que no están dotados de los prejuicios que nosotros tenemos, os aseguro que funciona y de una manera clara.
            Hay varios modelos explicativos de cómo funciona la homeopatía, haré un conjunto de todos para intentar explicaros su funcionamiento.
            Las partículas en su estado más o menos natural vibran aleatoriamente, este movimiento se llama movimiento Browniano. Cada elemento, además, posee un campo electromagnético, que es sutil, pero no por ello despreciable, mas bien al revés.
            Cuando elegimos el tipo de medicamento a aplicar, en función de la patología o simplemente para inducir una reacción deseada, nos ponemos a diluir. Para ello usaremos fracciones centesimales, es decir 99cc de alcohol por 1cc de medicamento, y una vez realizada la dosis la sacudimos cien veces  contra la mano. Estos golpes son  llamados sucusiones.
            Las sucusiones junto con la pequeñísima carga electroestática que posee el medicamento agrupa las moléculas en racimos, y de esta manera cada medicamento y cada dilución forma un determinado tipo de racimos. Podemos seguir diluyendo otras doscientas o trescientas veces, hasta la medida que queramos aplicar. Cuando estos racimos entran en los organismos “contagian “ la estructura molecular, haciendo visible la reacción. 
                Esta explicación es muy a grosso modo, para que se pueda entender.

            Pero, hay que tener cuidado a la hora de aplicar y conservar estos sensibles medicamentos, pues como digo son pequeñas cargas electromagnéticas, y los diversos tipos de radiaciones las descomponen, llámese: la luz solar, la radiación de los teléfonos móviles, determinados escaners, ordenadores y televisión,… etc. Estas radiaciones las deja como meras aplicaciones de alcohol o sacarosa, y aún así tienen efectos, para que nos demos cuenta que si creemos en algo….., lo podemos conseguir.
            Espero haber dado una pequeña  explicación sobre este controvertido tema, si queréis que profundicemos más me podéis hacer todos los comentarios que creáis oportunos, y, en la medida que pueda, os los contestaré con mucho agrado

Que seáis felices

Sergio Avila

viernes, 25 de mayo de 2012

DE MOMENTO, SIN HELADA


            Dicen los ancianos del lugar, “hasta el 40 de mayo no te quites el sayo”, y cierto es, pues uno de los puntos más críticos que tenemos en la Ribera es éste: las heladas de mayo, que, sin duda,  son altamente perjudiciales para la añada y muy dañinas para el posterior desarrollo vegetativo de la vid.
Es justo ahora cuando los brotes, algunos de 10-15 cm y otros de apenas 5 cm según la edad de la planta,  más sensibles son y una bajada hasta los 0.5ºC puede ser nefasta, quemando los brotes y arruinando, como os decía,  la añada. En ocasiones se destruyen pulgares, quedando los brazos con aspecto demacrado y largos espacios sin ese “ apéndice” del que sacaremos el esperado fruto.

Ya que hablamos de heladas, ¿por que se producen? Atendiendo a su formación podemos decir que tenemos tres tipos :

Advección: la tendremos por la influencia de una masa de aire frío, que se concentra o invade una zona bajando la temperatura. Esta es propia de valles en los que se acumula aire frío proveniente de páramos donde previamente se ha enfriado.

Irradiación: esta es la helada típica de noches estrelladas (en mi pueblo se dice que el cielo esta raso) en las que el calor que desprende la tierra no tiene reflejo en las nubes, enfriándose y provocando una bajada importante en las temperaturas.

Evaporación : esta helada es muy curiosa, pues se produce por las mañanas, cuando la planta está llena de rocío, y  éste al evaporarse, “ roba” calor a la planta enfriándola hasta el punto de helarla.

            Para luchar contra estos problemas cada vez es más común ver distintos artilugios instalados en los campos de viña que resultan llamativos, tales como grandes ventiladores verticales montados en altas torres o campanas con ventiladores horizontales y micro aspersión que generan una neblina en la viña.

           Los ventiladores homogeneizan la masa de aire subiendo la temperatura , las campanas funcionan como grandes extractores que “ vacían” ciertas bajas presiones de ese aire frío, y la micro aspersión genera una masa de hielo que recubre la planta y la mantiene a 0 ºC  evitando que descienda su temperatura. 

            Pero el “problema” es que no todos los sistemas son efectivos por igual en todas los zonas y/o fincas, pues hay que tener en cuenta la orografía, disponibilidad de agua, y por último la rentabilidad que nos aportará el sistema, ya que el coste es elevado. Todo esto hace necesario  un exhaustivo y detallado estudio antes de poner en marcha uno de estos sistemas, los cuales en ocasiones rompen nuestros paisajes pero ofrecen cierta seguridad ante este tipo de inclemencias.
Espero haberos aclarado algo sobre las heladas y el por qué de tener en nuestros campos cada vez más este tipo de  inventos.

Que disfruteis.

SERGIO AVILA

viernes, 11 de mayo de 2012

GRACIAS


Hola a todos de nuevo. Hoy, después de todo un día intenso de trabajo,  me he dado cuenta de que ya han pasado dos años desde que empezamos con el proyecto de la Bodega. Esta es nuestra segunda cosecha y quiero dar las gracias a la gente que hace posible que todo esto funcione, y que nos permite hacer lo que nos gusta: VINO. Primero, quiero agradecer  a los 68 viticultores, que conocen sus viñas y las trabajan con cariño, paciencia y saber hacer, siempre dispuestos a seguir las directrices marcadas por la bodega.  Ellos son nuestra fuerza y el secreto de nuestra calidad, (conozco cada una de mis cepas ) me decía un viticultor ya mayor. Esta dedicación , unida a nuestra variedad VERDEJO, a nuestro clima hace posible que todo sea muy fácil.


También quiero agradecer todo el trabajo y dedicación  del personal de bodega Antonio, Raúl, Tatiana, Juanjo, Juan, Ismael y José , que ya somos todos una familia que pasa junta muchas horas, compartiendo preocupaciones y alegrias. Detrás de todo esto esta también un gran grupo distribuidor el cual hace posible que el vino llegue a vosotros. Por último agradeceros a vosotros la confianza que habéis depositado en nosotros, y que hace posible que podamos beber con nuestra familia y amigos una botella de Monte Blanco.

GRACIAS

 Eduardo de Iscar

domingo, 29 de abril de 2012

NO HAY DOS SEMANAS IGUALES


No sé cómo ocurre pero no existen dos semanas iguales. Aunque a veces  intento que mi vida sea una continuación de repeticiones en el tiempo,  no lo consigo (en el fondo tendemos a ser inconformistas) . Todos los días son una sorpresa, y esta semana no ha sido menos. Empiezo por el fin de semana que, aunque muchos piensen que son más entretenidos, para mí son incomparables  como este último. 

La idea era pasar un “finde” en Madrid, paseos, compras y vida nocturna, y mi sorpresa llegó cuando mi amigo Jorge Gancedo, especialista decorador  siempre buscando las tendencias de los sitios más "in", me llevó a cenar a Castellana DF,un restaurante chic donde poder tomar varias copas sin necesidad de cambiar de lugar y ambiente. La auténtica sorpresa llegó cuando pude disfrutar la cena con uno de mis vinos de la casa favoritos, Ramón BilbaoEdición Limitada, aunque reconozco que últimamente otras novedades de nuestras bodegas le hacen una firme competencia. 

Sin embargo, en lo que yo estaba pensando era en los brotes de las parras en el Valle del Salnés. Ya tenemos con nosotros las futuras uvas que  pronto florecerán y en menos de 5 meses estaremos vendimiando, bienvenidas! Todavía les quedan muchos días que pasar bajo la luz de la luna, el sol, el granizo… y  las fuertes ventiscas, como la del jueves por noche en la que llegamos a 45 nudos. Y sobre todo, estarán acompañadas de esa humedad gallega tan temida por  todos ya que facilita que la viña sea dañada por hongos u otras enfermedades. De momento, sólo ha sido necesario retirar los "ladrones", aquellos pámpanos que nacen en el tronco y que no van a dar uvas. Poco a poco, la viña irá reclamando más nuestra atención.

Aquí teneis nuestras viñas soportando las fuertes lluvias primaverales de Meis. 

Un saludo

PAULA FANDIÑO